Té verde: propiedades, beneficios y mitos del elixir antioxidante.

Soy amante del té y sobre todo del que te voy a hablar ahora ¡El té verde! Durante mucho tiempo han estado dando vuelta muchos mitos y verdades con respecto a este té. A continuación, te contaré algunas de sus características y propiedades.

El verde es el té más saludable por su alto contenido en antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades y cuidan de nuestra salud cardiovascular y nuestro cerebro. Además, es el que goza de mayores propiedades terapéuticas.

Por otra parte, el té verde es sabroso, barato, fácil de preparar y repleto de propiedades beneficiosas para la salud. El té verde llegó hace relativamente poco tiempo a nuestra vida occidental, antes solíamos beber té únicamente en su variedad negra; pero en Oriente los acompaña desde hace más de 5 mil años y supone una parte fundamental de su cultura. Es la infusión que se obtiene de las hojas de la Camelia sinensis, que no sufrieron oxidación durante su procesado, es decir, que se han recogido frescas, y una vez secas, se prensan, se enrollan y se trituran.

China, Japón y Vietnam son los principales productores de té verde. Los chinos fueron los primeros en descubrirlo. Desde la antigüedad usaron esta bebida como medicina, para cuidar el cuerpo y la mente.

Los beneficios que aporta este superalimento van más allá de los propiamente nutritivos. La propiedad más elogiada del té verde es su gran poder antioxidante que evita el daño celular provocado por los radicales libres, ayudando a prevenir el envejecimiento y el desarrollo de varios tipos de enfermedades, razones de más para empezar el día con una taza. En esta infusión abunda un tipo de antioxidante llamado “catequina”, se trata de una sustancia 20 veces más antioxidante que la vitamina E y 100 veces más que la vitamina C, cuyos beneficios para prevenir el cáncer de vejiga, esófago, ovarios y páncreas se tuvo en cuenta y están en estudio. También se relaciona con la disminución del riesgos al favorecer una buena salud cardiovascular; bajar los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, su contenido en cafeína aumenta la agilidad mental. Al contener L- teanina, aporta beneficios en la memoria, atención, concentración y el aprendizaje. Esta infusión sería útil también para reducir el estrés, prevenir mareos en personas con baja presión y cuidar nuestra boca de enfermedades dentales y periodontales gracias a su poder antibacteriano.

MITOS Y ADVERTENCIAS DEL TÉ VERDE:

Aunque sus propiedades son muchas y muy variadas, lo cierto es que no todo es color de rosas; se le suelen atribuir propiedades de las que aún no hay suficientes evidencias científicas. En primer lugar, no es cierto que el té verde sirva para adelgazar, no tiene el efecto quema grasas que nos han intentado vender. Tampoco tiene efectos milagrosos para prevenir el cáncer de colon, de mama o de próstata; no baja la presión arterial, no tiene incidencia en la diabetes ni en la osteoporosis ni tampoco en la arterioesclerosis o la diarrea. Al menos por el momento la ciencia no ha podido demostrar estas propiedades que se le atribuyen.

Es importante saber que el té verde interacciona con diversas sustancias, por ejemplo, impide el aprovechamiento orgánico de la vitamina B1 y dificulta la absorción del hierro de los alimentos, es por esto que no conviene que lo consuman las personas propensas a la anemia. Hay que tener en cuenta que la presencia de la cafeína es alta y pasarse de unos 300 o 400 miligramos diarios puede provocar ansiedad, nerviosismo o pérdida del sueño, lo mismo que con el café. En embarazadas y lactantes se recomienda limitar su consumo, especialmente porque complica la absorción del ácido fólico.

¿Querés saber cómo tomar té verde?

Pocas cosas son tan fáciles como tomar té verde, pero ojo eso no quiere decir que no haya que seguir unas pautas para sacarle el máximo rendimiento a sus beneficios. En primer lugar, siempre es mejor comprarlo en algún formato a granel y no en bolsitas, ya que conservan mejor sus cualidades. Una vez adquirido debe guardarse en algún lugar oscuro, fresco y seco, idealmente dentro de un recipiente que cierre herméticamente para que no pierda su aroma.

¿Lo preparamos? Para esto vamos a llevar el agua a su ebullición y dejamos enfriar hasta los 80- 90 grados. Lo ideal es que el agua sea filtrada o mineral. Antes de mezclar calentamos la tetera para evitar un cambio brusco de temperatura y servimos una cucharadita (2 gramos aprox) por taza. El tiempo de infusión es de 45 segundos a 1 minuto; si nos pasamos el té verde va a tomar un sabor amargo y se pondrá amarillo. Si lo querés más fuerte habrá que agregar más té, pero no dejarlo más tiempo. Una vez infusionado sólo hay que filtrarlo y ¡listo!

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