Hoy te voy a contar de qué manera podés evitar los tan famosos “atracones”.

Lo primero que quiero aclarar es a qué llamamos atracón. Los atracones son un desorden de la conducta alimentaria, se trata de episodios donde se consume una cantidad excesiva de comida y por lo general la persona no mide lo que está comiendo, mayormente se suele hacer a escondidas y muchas veces se hace para llenar un vacío emocional.

Si bien no hay un método de purga, por lo general después de estos atracones la persona busca un acto que contrarreste esta ingesta, por ejemplo, exceso de ejercicio, privación de comida. Esta última tiene relación con dejar de comer algún grupo alimenticio y mucha restricción en el consumo de calorías.

Cuidado con esto, todos en algún momento pasamos por episodios de atracón, un día que comiste mucho no implica que tuviste un desorden por atracón. Para que se considere atracón, luego de esa ingesta de mucha comida tiene que venir un sentimiento muy grande de culpa donde te sientas mal, te baja la autoestima, sentís que te quisiste hacer daño, te vienen pensamientos negativos a la mente; esto es lo que llamamos atracón, si no hay culpa estamos hablando de gula.

Estamos hablando de una adicción por la comida, esto es muy difícil de vencer, porque no se puede tratar como alguna otra adicción, donde no tener acceso a eso te ayuda, acá no podemos dejar de comer, todos los días tenemos que estar en contacto con la comida, por eso tenemos que tener tanta fuerza de voluntad y es tan difícil.

No te sientas mal, nada es imposible de lograr si te lo propones, vos canalizás tu malestar por ese lado, otra persona quizás lo haga con otra cosa. Uno de los factores que llevan a este problema es el social, esa presión que muchos tienen por cumplir ciertos prototipos.

Lo que no tenés que perder de vista es que todas estas medidas extremas atentan contra tu salud y eso sí es importante. Puede haber temas psicológicos que te llevan a estos desórdenes alimentarios por atracón, puede ser por depresión, estrés o por no saber controlar impulsos. En muchas ocasiones se busca llenar vacíos emocionales con la comida y esto pasa porque en el momento de comer nos sentimos bien sencillamente porque tiene un efecto directo en los neurotransmisores, elevamos la serotonina que nos da sensación de paz, de confort y también tiene un efecto en los niveles de dopamina que nos hace sentir mejor, además actúa en los centros de recompensa de nuestro cerebro, por lo tanto tiene un impacto en cómo nos sentimos cuando comemos, pero es una sensación momentánea.

Hay que entrenar la mente de la misma manera que entrenas los músculos en el gimnasio, dándole su tiempo, bien de a poco. Si ves que no podés lograrlo solo, debes consultar con un especialista, ya sea psicólogos o nutricionistas… Hay que ser muy responsable con este tema ya que es un trastorno que puede generar estrés, ansiedad, depresión, aumento de peso, aislamiento, entre otras cosas.

¡Tranquilo! Hay maneras de corregirlo, para eso hay que cortar con ese círculo vicioso, no estar en una restricción constante; la clave no es comer menos, es comer mejor, no se puede vivir en una eterna dieta. Si pasas hambre, después viene una sensación abrumadora de querer comer, te tratas de controlar, pero a la larga terminas en un atracón, comes de manera desmedida y perdés el control; el problema de esto es que después viene una sensación muy grande de culpa, de necesidad de recuperar el control y hacés una nueva dieta restrictiva, aguantas de comer y aparece, nuevamente, este círculo vicioso.

Lo que hay que hacer es comer de manera controlada, ser consciente de las cantidades, comer hasta que estés satisfecho, para esto es importante comer sin distracción, prestando atención a las comidas, tomándote tu tiempo. Es importante para lograr esto que mientras estés comiendo no hagas otra cosa mas que eso, deja la televisión, el celular, etc. para otro momento y conéctate con lo que estás haciendo; de esa manera te vas a dar cuenta cuando estás satisfecho.

Los dulces, las harinas, el azúcar, las frituras, las gaseosas no las tenés que dejar de consumir, lo que tenés que hacer es no tenerlo en tu día a día, ahí tienen que estar los alimentos saludables. Los que te nombraba recién son permitidos de vez en cuando en no muy altas proporciones, ya que un alimento como tal no te va a hacer daño, lo que te hace mal es el exceso, el desequilibrio.

Otra cosa no menos importante a tener en cuenta es que siempre hay un detonante, trata de encontrar cuál es y evítalo. La solución no es no comprar, no tener alimentos nocivos, porque en vez de eso vas a comprar otros más saludables, por ejemplo, frutos secos, pero esas almendras que son sanas van a servirte para el atracón y cuando aparezca un detonante te vas a bajar la bolsa entera, eso ya deja de ser saludable.

Intenta comer cada 3-4 horas porque de esa manera te estás anticipando a esa sensación abrumadora de hambre. Es importante escuchar al cuerpo para no comer por comer y poder hacerlo solo cuando tenés hambre y comer de manera controlada y pausada, para eso es importante tener el control, por eso trata de comer porciones más reducidas cada 3-4 horas.

Es importante no quedar con hambre. Lo ideal es en una escala del 1 al 10 quedar con un 7 aproximadamente de satisfacción después de comer; tenés que sentir que estás satisfecho, pero no muerto de hambre ni demasiado lleno, a partir de ese momento esperas 3-4 horas para volver a comer, esto te va a ayudar a controlar las hormonas.

Un consejo para esas personas que mas de una vez comen por aburrimiento es buscar estar ocupado, distraerse con algún hobby, salir a caminar, llamar a alguien por teléfono, meditar, pintar mándalas, lo que sea que te saque de ese lugar, desenfocar la mente de la comida. Pero ¡acordate! No hagas dietas restrictivas porque después de un déficit calórico, vienen los atracones y después por culpa la dieta para compensar lo que comiste de más y así el circulo vicioso comienza. Mi consejo es que te relajes, no estés pendiente de las calorías; tenés que elegir los alimentos que vas a comer, come conscientemente, disfrutando y prestándole atención a las señales que te da tu cuerpo.

Si seguís este patrón de alimentación que te recomiendo, tu cuerpo de a poco se va a ir controlando, debés tener muy en cuenta cómo te sentís emocionalmente porque en mayor medida esta manera desordenada de comer se da porque no estás pasando un buen momento, la ansiedad, depresión, el estrés, el sentirte solo y los problemas en general, en muchas ocasiones te llevan a estos desórdenes alimentarios, por eso es tan importante que trabajes en esto, que puedas resolver eso que te inquieta para así estar en armonía y que todo se acomode.

Lo que se utiliza mucho para encontrar la causa de lo que te lleva a comportarte de esta manera son los autorregistros, compra un cuaderno que uses solo para eso; cuando sientas esas ganas incontrolables de comer y que sabes te van a llevar a un atracón, anota qué sentimientos estás teniendo en ese momento, esto te va a servir para dos cosas; en primer lugar va a actuar de distractor, por un momento vas a dejar de pensar en la comida y te vas a volcar al cuaderno, tomando conciencia de lo que te está pasando, y por otro lado vas a poder registrar qué es lo que te perturba, qué es lo que te hace volcar tu lívido en la comida, ese es tu detonante. De esta manera, haciendo un reconocimiento va a ser más fácil poder resolver el tema.

Por ultimo, no quiero dejar de mencionar la importancia de cuidar nuestras palabras y actos con los niños, hay que evitar asociar el alimento con la apariencia física, por ejemplo, si tu hijo, nieto, sobrino quiere comer un alfajor todos los días explícale que eso no es saludable, que le puede hacer mal, que se puede comer solo de vez en cuando, nunca hay que decirle que no consuma tal o cual alimento porque vas a estar gordo. Se le explica que si come cosas saludables va a poder correr más rápido, tener más fuerza, va a poder pensar mejor, va a estar más contento, siempre hay que enfocarlo desde el lado de la salud. Tenemos que incentivar a los niños a que hagan deporte, cualquier actividad física y educarlos en la alimentación; recuerda que nosotros somos responsables de lo que se come en la casa. Tené en cuenta que lo más importante de todo es enfocarnos en la personalidad, donde puedan entender que la belleza va más allá del cuerpo.

Espero que te haya servido este tema y que puedas compartirlo con quien crees que lo puede necesitar.

¡Juntos por una vida saludable!

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