Consejos para reducir el abdomen

Hoy te voy a contar algunas cosas que debes tener en cuenta si sentís que necesitas reducir grasa abdominal.

Hay pasos sencillos que podés hacer en tu día a día que te van a ayudar a reducir el abdomen y afinar la cintura, sin estar atado a una dieta estricta ni una dura rutina de ejercicios.

Como se sabe la forma de mantener una panza chata es manteniendo una dieta y un estilo de vida saludable, pero no tenés que cambiar por completo tus hábitos; con tener en cuenta estos pequeños tips lo podés lograr.

La realidad es que con el paso de los años se hace cada vez más complicado sacar esa grasa, que si no la frenamos a tiempo puede llegar a tomar proporciones desmesuradas. Además de no verse bien estéticamente, tiene importantes efectos en nuestra salud a largo plazo.

La acumulación de grasa abdominal puede deberse a diferentes motivos, puede ser por nuestra propia genética, cambios hormonales, mala alimentación, sedentarismo e incluso las malas posturas.

CUIDA Y MEJORA LA FUNCIÓN HEPÁTICA

El hígado es un órgano vital del sistema digestivo, ayuda a la desintoxicación y a la digestión, entre otras cosas. Es el encargado de producir bilis, fundamental para realizar una digestión adecuada y eliminar las grasas sobrantes. Si nuestro hígado no trabaja correctamente, nuestra panza tenderá a crecer poco a poco, sin pausa ¡cuidado, ojo con nuestro hígado!

COME ALIMENTOS ADECUADOS

La posibilidad de reducir la grasa abdominal depende en un 80% de la alimentación que llevemos. Para que el hígado funcione correctamente tenemos que mantener una dieta sana y equilibrada, que incluya los macros y micro nutrientes adecuados. Si no tenés demasiado tiempo para cocinar, trata de tener siempre a mano frutas y verduras para saciar el apetito. Además, debes disminuir los alimentos con grasas saturadas y los hidratos de carbono refinados.

BEBE MUCHA AGUA

La falta de agua en el organismo y la consecuente sensación de sed deriva muchas veces en que el cerebro nos pida consumir alimentos azucarados y grasos. Para lucir un abdomen plano es fundamental beber suficiente agua al día, dependerá de nuestro peso y altura la cantidad que necesitamos (una de las maneras de calcularlo es multiplicar tu peso en kilos por 35 ml).

HACE EJERCICIO CON PICOS DE INTENSIDAD

Recientes estudios demostraron que para reducir la grasa abdominal es mejor compaginar ejercicios relajados con breves minutos de otros intensos y activos, que estar durante más tiempo haciendo un ejercicio ligero.

Si, por ejemplo, salimos a correr 20 minutos, lo ideal es ir a un paso ligero y alternarlo con algo de velocidad en sprints y volver a caminar rápido a los pocos minutos, y repetir la carrera rápida varias veces.

REDUCE EL CONSUMO DE AZUCAR

No estoy diciendo que sea necesario eliminarla de nuestra vida, pero si queremos bajar la panza hay que reducir su consumo diario. Evitar los bollos, pasteles y dulces (con alto contenido en grasas). Un consejo, te será más fácil si buscas alternativas dulces al azúcar como la Stevia.

TAMBIÉN HAY QUE REDUCIR EL CONSUMO DEL SODIO

Te recomiendo realizar un consumo moderado y tratar de evitar la sal de sodio. Al igual que con el azúcar, podés buscar sustitutos como la sal marina, el limón e incluso especias como la pimienta para aderezar tus platos.

LA VITAMINA C

Es importante para la secreción de la L-Carnitina, una molécula imprescindible para quemar la grasa abdominal. Esta la puede fabricar nuestro propio cuerpo a partir de la vitamina C.

NO TE OLVIDES DE LOS ALIMENTOS QUEMA GRASAS

Además de tener tu organismo en buen estado y tu hígado funcionando correctamente, también podés ayudarte con algunos alimentos que ayudan a quemar grasa de una forma natural como el ajo, la cebolla, el jengibre, el repollo, el tomate y otras especies como la pimienta y la canela. Consumir jengibre cada mañana también puede ayudar a nuestro metabolismo a quemar grasa.

DORMI LO SUFICIENTE Y BIEN

Esto no quiere decir que el sedentarismo y el estar tirados en el sillón nos ayude, pero un sueño de calidad y con la duración recomendada es fundamental para que nuestro metabolismo esté regulado, lo más aconsejable son entre 6 y 8 horas de sueño al día.

Recientes estudios afirman que una regularidad en las horas de acostarte y levantarte puede ayudar en este sentido.

A esta lista habría que agregar, por supuesto, los famosos abdominales en todas sus formas; en esta página vas a encontrar numerosos entrenamientos para esta zona de tu cuerpo.

¡Te reto a que lo pongas a prueba!

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